Ocurre constantemente en el sector B2B: una empresa invierte en renovar su imagen o su web, pero a las pocas semanas sus redes sociales como LinkedIn o Instagram quedan completamente abandonadas por falta de tiempo o de personal dedicado.
Cuando un potencial cliente o talento busca tu empresa y ve que la última publicación es de hace un año, la sensación que transmite es de estancamiento. Delegar las redes a perfiles internos sin conocimientos técnicos suele acabar en publicaciones irregulares y fotografías hechas con el móvil que devalúan tu marca. Tu empresa necesita constancia y rigor visual sin que eso te robe horas de tu jornada directiva.